Cómo Funcionan las Bombillas

¿Sabes cómo funcionan las bombillas? Las bombillas son objetos que utilizamos a diario en todas las habitaciones de nuestra casa y en nuestra oficina, por lo que está claro que se trata de uno de los inventos más importantes, las cuales recientemente han mejorado notablemente gracias a las nuevas tecnologías, como es el caso de las bombillas LED.

Sin embargo, aún hay muchas personas que no saben muy bien cómo es que funcionan, por lo que en este artículo te vamos a hablar del funcionamiento de las bombillas incandescentes y las bombillas fluorescentes de bajo consumo, que siguen siendo dos de los tipos de bombillas más comunes en los hogares hasta la fecha, aunque las incandescentes son cada vez menos comunes.

Bombillas incandescentes

Cómo funcionan las bombillas

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Las bombillas incandescentes, que son las bombillas tradicionales con las que muchos crecimos, tienen una forma de funcionar que puede ser algo similar a la de una antorcha.

Es decir, encienden por medio del calentamiento del tungsteno, que se calienta por medio de la corriente eléctrica. La corriente pasa por el filamento y esto provoca que el metal entre en incandescencia y así produzca luz.

Debemos de tener en cuenta que el principal problema de estas lámparas, y el motivo principal por el que han sido descontinuadas desde hace tiempo, es que son muy poco eficientes. Esto se debe a que la mayor parte de la electricidad que recibe la transforma en calor y no en luz.

Para que tengas más claro por qué son poco eficientes, podemos decir que el 95% de la energía se pierde produciendo calor, mientras que el 5% restante es utilizado para poder producir la luz. Es por eso que estas bombillas se calientan mucho hacen que no podamos tocarlas con la mano cuando están encendidas.

¿Cómo funcionan las bombillas fluorescentes?

Desde hace algunas décadas la bombilla fluorescente comenzó a sustituir a las bombillas incandescentes, sobre todo gracias a las regulaciones gubernamentales que tienen el objetivo de ayudar a las personas disfruta de la mejor eficiencia energética posible.

Una de las mejores ventajas que nos ofrece este tipo de lámparas es que no emiten mucho calor, ya que en realidad estas lámparas funcionan por medio de un sistema distinto, el cual está basado en la emisión directa de fotones.

Este tipo de bombillas están compuestas de un gas inerte, el cual se encuentra encapsulado en un cristal que se encarga de unir los filamentos. La corriente eléctrica que tienen se calienta los filamentos se encarga de ionizar le gas. Así, genera un puente de plasma que se encarga de provocar la emisión de fotones, produciendo luz de esta forma.

Al inicio todas las bombillas o lámparas fluorescentes eran alargadas y eran demasiado frágiles, por lo que estas necesitan de balastos magnéticos. Estos eran poco prácticos debido a que era necesario cambiarlos cada poco tiempo, ya que de lo contrario la luz empezaba a parpadear, eliminando los cebadores electrónicos de las bombillas fluorescentes.

Uno de los puntos negativos que tienen estas bombillas es que utilizan mercurio para emitir fotones, lo que hace que no sean amigables con el medioambiente y que su reciclaje sea mucho más complejo que el de otros tipos de bombillas. Estas no deben de ser eliminadas siendo tiradas a la basura.

Actualmente las bombillas LED son las más modernas, aunque su funcionamiento es bastante distinto al que tienen las dos bombillas antes mencionadas.